Argentina y Chile

Lionel Messi.

La Selección se llevó el premio consuelo de la Copa América al vencer a su verdugo de 2015 y 2016 con los goles de Agüero y Dybala. Vidal descontó en el segundo tiempo. Messi y Medel fueron expulsados. Pésimo arbitraje, otra vez.

Atrás quedó la derrota dolorosa de semifinales ante Brasil, y Argentina regresó al estadio donde fue feliz hace cinco años para concretar el partido por el tercer puesto: fue podio para la Selección al derrotar a Chile por 2-1 en el Arena Corinthians gracias a los goles de Sergio Agüero y Paulo Dybala, antes de la inexplicable expulsión de Lionel Messi en un choque con Gary Medel, también expulsado, y del descuento de Arturo Vidal, de penal, solucionado por el bendito VAR.

Messi y una avivada maradoneana en el Argentina-Nigeria de 1994 para habilitar a un Agüero que definió con la misma frialdad que Caniggia en aquel triunfo mundialista: eludió a Arias para definir sin resistencia para el 1-0. Minutos más tarde, Dybala orientó una asistencia de Lo Celso para quedar de cara al arquero de Racing y concretar el 2-0 de manera exquisita, picándola ante la salida del 1.

El árbitro Mario Díaz de Vivar se llevará todas las miradas por su mal arbitraje, dándole un protagonismo impropio para un partido de tal magnitud, haciendo recordar al ecuatoriano Zambrano y una segunda actuación arbitral que acabó con la expulsión de Lionel Messi en una confrontación ante Gary Medel que, enceguecido, increpó al capitán argentino.

Diez hombres por lado y un partido totalmente desvirtuado, el VAR dejó en evidencia al paraguayo al cobrar un penal que Lo Celso le cometió a Aranguiz ante la presencia de Vivar. Sólo restó aguantar ante una Chile que no ofreció demasiado para concretar una buena competencia de la "nueva generación" argentina.

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