Depresión

Puede ayudarle también llevar una vida sana que incluya hacer ejercicio regularmente, tener buenos hábitos de sueño, participar en interacciones sociales y alimentarse de forma equilibrada.

La depresión en la tercera edad puede ser la señal de una enfermedad escondida. Cuándo es momento de consultar al médico.

La depresión es un trastorno del estado de ánimo que suele provocar sentimientos constantes de tristeza y otros síntomas. Entre ellos se encuentran dormir demasiado o muy poco, falta de energía y apetito, según comparte la Dra. Janette Leal, psiquiatra de Mayo Clinic en Rochester, Minnesota.

Aunque una persona no haya sufrido de depresión antes, es muy posible que, en la tercera edad, la padezca. Sin embargo, la depresión no es parte normal del envejecimiento y hay que tratar los síntomas que señalan su presencia.

La depresión suele no diagnosticarse ni tratarse en la vejez y algunos adultos mayores hasta se muestran reacios a buscar ayuda. Cuando la depresión se presenta en ese grupo etario, también puede ser más difícil de diagnosticar debido a que los síntomas tienden a ser diferentes o menos obvios en los adultos mayores que en las personas más jóvenes.

Por ejemplo, es mucho más común que al avanzar en edad, las personas presenten solamente síntomas físicos de depresión, sin sentimientos de tristeza ni mal estado de ánimo. A medida que una persona envejece, los cambios, la hacen más proclive a la depresión que durante la época de su juventud.

 

Entre los cambios más comunes que sufren las personas de edad avanzada se destacan los siguientes:

  • Dolor crónico derivado de enfermedades, como la osteoartritis.
  • Afecciones crónicas, como la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y el cáncer, también pueden tener que ver con el aparecimiento de la depresión.
  • Afrontar las transformaciones en la identidad, en las funciones y los grupos sociales a medida que avanzan los años.

Por ejemplo, aquella persona que siempre fue productiva, responsable y activa en la familia y la comunidad puede empezar a sentir que ya nadie la necesita ni valora. De igual manera, el fallecimiento de amigos o familiares puede llevar a sentimientos de mucho dolor, a menos oportunidades de interacción social y a una creciente sensación de abandono.

No obstante, antes de atribuir los síntomas solamente a la depresión, es importante que la persona vaya al médico para evaluar si existen otros problemas médicos escondidos que pudieran justificarlos.

Los problemas médicos que son comunes en los adultos mayores y pueden provocar ese tipo de síntomas son:

  • Anemia.
  • Infecciones de las vías urinarias.
  • Problemas de la tiroides.
  • Dolor crónico.
  • Desnutrición.

En ciertos casos, algunos medicamentos pueden contribuir a los síntomas de depresión, de manera que también vale la pena revisar los medicamentos que actualmente se le administran.

Fuente: Buena Vibra

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