Unión Europea

Los sondeos sugieren que, de ganar unas elecciones, los laboristas tendrían que aliarse con independendistas escoceses y liberal-demócratas, que rechazan el Brexit.

La decisión del líder laborista británico, que hasta ahora mantenía una posición ambigua, meterá presión al futuro «premier» para evitar una salida abrupta.

El Partido Laborista británico reclamará un segundo referéndum si el próximo líder conservador alcanza un acuerdo para la marcha de la Unión Europea o decide separarse de la UE de manera abrupta, y en esa nueva consulta el partido con más diputados en los bancos de la oposición pediría el voto por la permanencia en las instituciones comunitarias.

  • El anuncio del líder, Jeremy Corbyn, se ha producido tras una reunión del gabinete en la sombra –diputados laboristas responsables de controlar a los ministros del Gobierno– en la que se ha aceptado la posición ya adoptada el lunes por los grandes sindicatos afiliados al partido. Los laboristas están divididos sobre la política del Brexit y este anuncio tampoco resuelve la ambigüedad del liderazgo.

La prioridad de los laboristas sigue siendo la de derribar al Gobierno conservador. Hay ahora en la Cámara de los Comunes 642 diputados votantes y la suma de conservadores, 312, y unionistas del DUP norirlandés, 10, no ofrece margen de maniobra al gran favorito como futuro primer ministro, Boris Johnson, para negociar con la UE antes del 31 de octubre.

  • Aunque la adopción de esta nueva línea es significativa, la perspectiva realista de la política británica en los próximos meses sugiere que es poco viable. Si Johnson logra una mayoría en los Comunes para aprobar el Acuerdo de Salida de Theresa May, con algunas modificaciones de la Declaración Política, esa mayoría derrotaría también las mociones de la oposición para convocar un segundo referéndum.

En el momento en el que el nuevo líder anuncie su intención de marcharse de la UE al final de octubre sin acuerdo, Corbyn presentará una moción de censura con probabilidad de éxito, porque su resultado depende del número de diputados laboristas que se sumen al Brexit abrupto y de conservadores que votan con la oposición. Los números de ese cruce son ahora impredecibles.

Una moción puede derribar al Gobierno conservador en esas circunstancias, pero Corbyn no obtendría el apoyo de una mayoría de escaños para formar un Gobierno alternativo. El país se vería abocado a unas elecciones y la nueva línea no anuncia su posición en esos comicios. Los laboristas prometían en su programa electoral de 2017 negociar un acuerdo con la UE. Ahora añaden la convocatoria de un referéndum.

Fuente: ABC.es

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