Buscan a un culpable.

Zona donde encontraron el cuerpo del menor.

Para los investigadores él o los culpables se aprovecharon de la vulnerabilidad del menor para cometer el crimen. La familia espera respuestas.

Los investigadores del caso de Ulises Benjamín Amaya, el niño de cuatro años que fue encontrado sin vida en El Colmenar, creen que el homicida conocía al menor y que se aprovechó de su vulnerabilidad para cometer el crimen.

La autopsia determinó que el niño murió ahorcado. El o los autores le ataron del cuello un cable y lo colgaron del puente. Por el momento, según se informó, los peritos no encontraron indicios de que haya sido abusado sexualmente. Al no encontrar lesiones, también estaría prácticamente descartado que haya recibido golpes previo a su muerte.

Los investigadores también analizaron la posibilidad de un “ajuste de cuenta”. Descubrieron ningún tipo de elemento que alimente esta hipótesis. Los testimonios recogidos en el vecindario fueron coincidentes: la familia no tenía problemas con nadie.

El sábado, después de que los restos del niño fueron sepultados, los vecinos quemaron los pastizales del monte y comenzaron a usurpar los terrenos. Dijeron que lo hacían para evitar que sucediera otro crimen. La familia ahora espera encontrar a un culpable del hecho.

Compartir

Comentarios