Agresión a los policías que trabajan en el lugar.

Lugar donde encontraron el cuerpo del niño.

Los investigadores creen que el sospechoso responde a un líder. Agresión de los vecinos a los policías que buscan pruebas en El Colmenar.

Ayer detuvieron a una persona que estaría vinculada a la muerte de Ulises Benjamín Amaya, el niño de cuatro años que lo encontraron ahorcado en El Colmenar.

Por la detención hubo incidentes. Uno de los cuatro investigadores que fueron al lugar para recolectar información, estaba parado en una esquina, a cuadras de la casa de la familia Amaya, cuando fue atacado por dos hombres y hasta le realizaron un disparo. Los efectivos respondieron el fuego y los persiguieron. Aprehendieron a uno de ellos, que fue identificado como José Ignacio Robles, de 20 años.

“Afortunadamente los efectivos no resultaron lesionados. Pero la situación fue muy tensa. Los cuatro estaban caminando cuando de la nada se dieron cuenta de que les había hecho un disparo. Se protegieron, repelieron el ataque y salieron a perseguirlos”, dijo el jefe de Policía, Manuel Bernachi en La Gaceta.

 El titular de la fuerza explicó que lograron aprehender a uno de los sospechosos. “Lo más grave del caso es que cuando el personal intentaba reducir al acusado, un grupo de vecinos intentó evitar que realizaran su trabajo. Tuvieron que pedir refuerzos para controlar la situación. Se está investigando por qué los atacaron”, apuntó.

Los pesquisas creen que los atacantes son “soldaditos” que trabajan para algún transa de la zona. No pudieron establecer si el atentado fue porque su presencia afecta al negocio o porque alguien vinculado al entorno tuvo algo que ver en el homicidio del menor.

Los vecinos reconocieron que el hecho estaba relacionado por el crimen de Benjamín. “Les está molestando que la Policía esté por el barrio. Muchos no venden casi nada de droga porque los adictos no se animan a ir a los quioscos”, cerró Marta, vecina del lugar.

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