El encuentro duró poco más de una hora y tuvo lugar en la residencia de Santa Marta; la titular de Madres de Plaza de Mayo llegó en silla de ruedas

Tal como se había adelantado, el papa Francisco recibió hoy a la presidenta de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, en una audiencia privada en la residencia de Santa Marta.

El encuentro, que comenzó a las 17 (las 12 de la Argentina), duró poco más de una hora, según un twit enviado por prensa de Madres de Plaza de Mayo, junto a una imagen en la que se ve a Bonafini en silla de ruedas. Se espera que la militante por los derechos humanos brinde una conferencia de prensa en el Hotel Bellambriana de esta capital, donde se aloja.

En las últimas semanas, Bonafini reconoció que se había "equivocado" en sus juicios sobre el Santo Padre tras la elección del 13 de marzo de 2013. "Juega un papel al lado del pueblo", lo describió por estos días la titular de Madres.

El anuncio de la visita de Bonafini a Francisco generó polémica luego de que la dirigente social Margarita Barrientos, cercana al presidente Mauricio Macri, contara que no fue recibida por el Pontífice en su última visita al Vaticano.

Según trascendió, Bonafini le regaló a Francisco el tradicional pañuelo blanco de la entidad de derechos humanos. También tenía planeado invitarlo a visitar la Argentina porque, según dijo, "están pasando cosas muy graves".

La semana pasada, Bonafini admitió estar "pensando mucho" qué decirle al pontífice, "porque es una oportunidad única en la vida y tengo que hacer algo que sea bueno". "Escribo, borro, saco, pongo, me levanto a la noche y sigo escribiendo ideas porque pasan tantas cosas en toda Latinoamérica que un día digo 'esto es lo más importante' y al otro día hay algo peor o mejor", explicó.

A su vez, en una conversación telefónica que mantuvo con su amigo personal y director general de la Cátedra del Diálogo y de la Cultura del Encuentro, Luis Liberman, Francisco afirmó que sabe "bien quién es" Bonafini y que no le tiene "más que misericordia porque le mataron a los hijos". Por eso, según trascendió ayer, el Papa dijo que no le puede "cerrar la puerta" a una mujer donde sólo ve "el dolor de una madre".

G.I

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