En el pasado, Omar Mateen también frecuentaba un restaurante con mozos abiertamente homosexuales.

Pese a que el ISIS atribuyó ayer la autoría del tiroteo que acabó con la vida de 50 personas en un club gay de Orlando a un “combatiente” de su organización, los motivos de Omar Mateen para cometer la matanza parecen cada vez más difusos. Las informaciones que se están divulgando sobre su personalidad reflejan a un joven inestable y violento con tendencias homofóbicas pero que, sin embargo, se relacionó en el pasado y tuvo amistad con personas homosexuales.

Según un ex compañero de instituto de Mateen, el joven habría asistido en el pasado a uno o dos shows de Drag Queens e incluso solía acudir a un restaurante con trabajadores abiertamente homosexuales para comprar su comida.

Hace unos diez años, pocos después de acabar el instituto, Mateen trabajaba en la tienda de suplementos GNC de un centro comercial. Su ex compañero de estudios Samuel King, que trabajaba en el restaurante de al lado, recuerda que el presunto autor de la matanza siempre lo trató con respeto pese a ser abiertamente gay. “Siempre tenía una sonrisa en su rostro -afirma en The Daily Beast- tal vez sea porque trabajaba en el servicio al cliente”.
 
“Era un bromista y en aquel momento no tenía ningún problema con la comunidad LGBT”.
     
De hecho, Mateen sabía que King participaba en espectáculos de Drag Queens y no manifestó ningún tipo de inconveniente. Este testimonio asegura que probablemente incluso le mostró fotografías de sus actuaciones y recuerda que, pese a no recordar la fecha, “probablemente vino con nosotros” a ver algún show.

No obstante, esta actitud cambiaría años más tarde, según su padre, quien ayer mismo recordó un episodio ocurrido hace dos meses en el que Mateen vio a dos hombres besarse. “Se enfadó al verlo”, afirma. Sedique Mir Mateen atribuía los motivos de su hijo más a la homofobia que al radicalismo religioso. De hecho, diversos conocidos afirman que nunca había sido especialmente devoto.

Pese a que el propio Mateen afirmó en una llamada al 911 momentos antes de la matanza que sus motivaciones eran religiosas, su propia ex mujer también ha dudado de esa tesis y ha aseverado que su ex esposo podría sufrir de un “trastorno bipolar”. Sitora Yusufiy, con quien contrajo matrimonio en 2009, ha asegurado que era “violento y mentalmente inestable” durante la relación que tuvo con ella, pero que nunca expresó tendencias militantes islámicas. La mujer sugiere que una “historia con esteroides” pudo haber causado sus ataques de ira.

Otro testigo que ha hablado del comportamiento inestable y violento de Mateen es un excompañero en la empresa de seguridad para la que trabajaba hasta el momento del ataque. Daniel Gilroy asegura que frecuentemente hacía comentarios homofóbicos, y que decidió dejar su empleo por su culpa. Este ex agente de policía afirma que se quejó a sus jefes varias veces por la actitud violenta de su compañero, pero no hicieron nada porque era musulmán. Gilroy asegura que tras dejar el trabajo empezó a recibir entre 20 y 30 mensajes de texto al día de Matten y decenas de llamadas. “Renuncié al trabajo porque todo lo que decía era tóxico. Este tipo estaba trastornado e inestable. Habló de matar a la gente”, recuerda.

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